🎄 ¿Cómo afrontar los retos de las reuniones de Navidad y fin de año?
- Gilberto González Arango

- 16 dic 2025
- 4 Min. de lectura

¡Hola queridas/os amigos/as!
En esta época solemos participar en reuniones con familiares, amigos y conocidos. A muchos les tenemos aprecio, se nos facilita compartir con ellos y pasamos momentos muy agradables.
Pero con otros se nos activan emociones desagradables ante su presencia o tenemos dificultad para interactuar con ellos (¡es indeseable pero es cierto!).
Precisamente recibí un mensaje enviado por el psiquiatra y terapeuta Frank Anderson con reflexiones sabias y estrategias prácticas para afrontar algunos desafíos que se nos pueden presentar en estas reuniones y encuentros sociales.
Me gustaron tanto que decidí hacer un resumen y compartirlo con todos ustedes.
¡Aprovecho para agradecerles de corazón, desearles unas fiestas navideñas alegres y en conexión con nuestra dimensión espiritual y un 2026 lleno de crecimiento personal y experiencias enriquecedoras!
Les invito a regalarse unos minutos para leer con calma esta adaptación del mensaje del Dr. Frank Anderson…
A medida que nos acercamos a la época navideña, he estado pensando mucho en las polaridades: ¡Cuán divididas pueden sentirse las cosas en el mundo e incluso en nuestras propias casas!
La mayoría de nosotros alberga fuertes sentimientos sobre los acontecimientos del mundo, lo que sucede en nuestras comunidades o las dinámicas familiares.
Es fácil que las conversaciones se conviertan en "nosotros contra ellos" o "lo correcto contra lo incorrecto". Y cuando eso sucede, nuestro sistema nervioso reacciona: Nos tensamos, bloqueamos o hablamos más alto de lo que pretendíamos.
A menudo, terminamos esos momentos sintiéndonos desconectados y asilados, justo lo contrario de lo que esperábamos.
Pero hay otra forma de verlo…
¿Y si muchas de nuestras diferencias externas (opiniones, reacciones ante los conflictos, etc.) fueran simplemente adaptaciones diferentes a heridas muy similares? Algunos aprendimos a evitar, otros a pelear, a complacer, a arreglar, a actuar, a callar. A primera vista, estas adaptaciones pueden parecer incompatibles. No obstante, en el fondo suelen basarse en las mismas necesidades básicas: Sentirnos seguros, aceptados, incluidos y amados tal como somos.
En estas fiestas, recuerda que no tienes que estar de acuerdo con todos. Pero puedes elegir cómo quieres presentarte. Esta guía es un pequeño apoyo para esos momentos. Está aquí para ayudarte a:
• Regresar a la versión de ti mismo/a con la que más quieres liderar tu comportamiento.
• Ver la humanidad y vulnerabilidad que se esconde tras las fuertes opiniones o reacciones.
• Recordar que muchas reacciones "opuestas" a las nuestras son simplemente respuestas diferentes a un dolor similar.
Te invito a experimentar con una simple INTENCIÓN:
“Que pueda aportar mi lado más amoroso,
y recordar que, más allá de nuestras diferencias,
todos intentamos sentirnos seguros, vistos y amados”.
Eso no significa ignorar el daño, pasar por alto temas difíciles ni fingir que todo está bien. Significa detenerse lo suficiente para recordar que la persona frente a ti tiene una historia, al igual que tú. Que sus opiniones firmes, su silencio, su reactividad pueden estar protegiendo algo tierno en su interior, igual a como sucede contigo en algunos casos.
Verte a ti mismo y a los demás de esta manera no excusa su comportamiento hiriente, pero sí da lugar a la compasión. Te recuerda que la mayoría de nosotros hacemos lo mejor que podemos con lo que hemos vivido.
ANTES DE ASISTIR A LA REUNIÓN
Haz un breve autoanálisis: Tómate unos minutos antes de la reunión para reflexionar sobre ti mismo.
1. ¿Qué parte de mí está más preocupada? ¿Qué le preocupa que pueda pasar?
2. ¿Qué palabras de apoyo puedo decirle a esa parte dentro de mí?
3. ¿Qué tipo de persona quiero ser en la reunión? NO como deberían comportarse los demás, sino como quiero comportarme.
Podrías completar esta frase:
“Pase lo que pase, me gustaría tener una actitud más __________ y menos
__________ en esta reunión”.
DURANTE LA REUNIÓN
Puedes hacer lo siguiente:
• Respirar profundamente antes de responder.
• Recordar algo que realmente aprecias de la persona con la que te estás sintiendo incómoda/o.
• Permitirte alejarte cuando te sientas abrumada/o, no como un castigo, sino como un acto de cuidado para todos los involucrados.
No tienes que arreglar a tu familia, sanar el mundo ni resolver todas las diferencias en una sola reunión. Pero puedes elegir guiarte por tu parte más abierta, amable y estable, y ver si puedes detectar esa misma parte amorosa en quienes te rodean, aunque solo se muestre por un momento.
Mi esperanza es que, en un mundo que se siente cada vez más polarizado, podamos practicar juntos este pequeño pero radical cambio:
Honrar nuestras diferencias, recordando también que muchas de nuestras adaptaciones (o protecciones) surgieron del mismo anhelo humano que todos tenemos de sentirnos seguros y amados.
Frank Anderson
¡Gracias por haber llegado hasta este punto de la lectura, espero que te inspire y te sirva de referencia, y ojalá sigamos en conexión este nuevo año que pronto llegará!
Gilberto González Arango
Psicólogo y profesor de Mindfulness








Comentarios