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  • Gilberto González Arango

LAS EMOCIONES: ¿Sabes qué son?


NOTA: Si lo prefieres, puedes escuchar el audio de este artículo en el siguiente video.





Si alguien te preguntara “¿qué son las emociones?” o “¿de qué se componen?”, ¿sabrías qué responderle?


Pues bien, empecemos por un contexto básico: Las emociones son inevitables en nuestra experiencia humana.


A diario sentimos una gran variedad de ellas, ya que son muchos los estímulos, externos o internos, que las desencadenan. Hacen parte de nuestra cotidianidad, y por lo tanto, conocerlas es de gran importancia para nuestras vidas, porque nos permite gestionarlas mejor y vivir con mayor armonía y bienestar.


Te aclaro que me referiré a las emociones y los sentimientos como un mismo conjunto, aunque hay autores que han profundizado en sus diferencias. La principal distinción que suelen hacer es que las emociones son más intensas y de menor duración, mientras que los sentimientos se prolongan más en el tiempo, con una intensidad menor.


Experimentamos una amplia gama de emociones, pero no siempre nos damos cuenta de ellas en el momento en que las estamos sintiendo. Una consecuencia negativa de esto es que nos pueden dominar y hacer reaccionar inconscientemente, lo cual nos suele traer consecuencias negativas, para nosotros mismos o los demás. Un ejemplo común es cuando una persona está dominada por la ira, le dicen “cálmate” y ella responde alzando la voz con enojo: “¡Estoy calmad@!” y, desde esta inconsciencia, dice palabras o realiza actos agresivos u ofensivos, que le traen más problemas a su vida. Entonces, te será de gran ayuda conocer más acerca de las emociones, puesto que así podrás relacionarte sabiamente con ellas.


¿DE QUÉ SE COMPONEN LAS EMOCIONES?

En primer lugar, veamos una definición presentada por el diccionario de la Real Academia Española. Según éste, la emoción es “una alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática”. (1)


Etimológicamente, la palabra emoción se deriva del latín emotio, que significa “movimiento” o “impulso”, lo cual resalta su tendencia a movernos o impulsarnos hacia una acción.


Por otro lado, una excelente manera de comprender las emociones es conociendo de qué se componen, desde el punto de vista de la experiencia personal.


Hay varias explicaciones al respecto, y en este artículo te compartiré la de la doctora Ruth Baer, psicóloga clínica y experta en Mindfulness. Ella menciona los siguientes 3 componentes centrales de las emociones (2): 1. Sensaciones corporales.



Las emociones tienen un componente bioquímico y fisiológico, y se manifiestan en el cuerpo como sensaciones físicas, algunas veces sutiles y otras más intensas. Conocer cómo se expresan ciertas emociones en el cuerpo te ayudará a identificarlas. Hay algunas generalidades, aunque cada persona tiene sus particularidades: Por ejemplo, si tienes miedo o ansiedad, es posible que se te acelere el pulso, te suden las manos, y respires rápida y superficialmente. Si estás con ira, posiblemente sientas calor en el abdomen o el pecho, aprietes los dientes o los puños y tengas tensión muscular. Si sientes tristeza, quizás experimentes un peso o vacío en el pecho y un agotamiento general. Si lo que vivencias es alegría, puede que sientas mayor energía vital y una sensación de liviandad. ¿Has notado algunas de esas sensaciones en tu cuerpo? 2. Pensamientos.

Igualmente, al experimentar una emoción suelen surgir palabras e imágenes mentales, es decir pensamientos, relacionados con la sensación en tu cuerpo o con la situación que te ha desencadenado la emoción. Es importante que te des cuenta de que las emociones influyen en el tipo de pensamientos que tienes. Por ejemplo, cuando estás sintiendo tristeza puedes tener pensamientos de desesperanza, desmotivación y negatividad. A su vez, los pensamientos moderan la intensidad y la duración de tus emociones. Siguiendo con el ejemplo de la tristeza, si continúas aferrándote o alimentando esos pensamientos destructivos, tu emoción aumentará y se prolongará por más tiempo. Es decir, pensamientos y emociones se retroalimentan mutuamente. ¿Has notado algunos de los siguientes casos en ti? Si sientes ansiedad o miedo podrías tener pensamientos del estilo “tengo que evitar o escapar de esto”, “esto va a terminar mal”, “me voy a meter en problemas”, etc. Cuando sientes arrepentimiento o vergüenza, quizás pienses “ojalá hubiera hecho tal cosa”, “¿cómo pude haber dicho eso?”, “¡soy lo peor!”, “tengo muchos defectos”, etc. Y con la frustración podrías pensar “¿por qué me tuvo que pasar esto a mí?”, “nada me sale bien”, “mi vida es lo peor”, etc. Algunas veces, también surgen imágenes mentales que acompañan a la emoción. Por ejemplo, si sientes alegría al recordar un paseo que hiciste, podrías tener imágenes de los lugares y las personas con quienes estuviste. Si sientes esperanza, podrías visualizar imágenes positivas del futuro, etc. 3. Impulsos.


Las emociones nos mueven a actuar, y nos generan una disposición a reaccionar de cierta manera. Por ejemplo, si sientes una tristeza intensa, quizás tengas el deseo de quedarte en la cama todo el día; y si sientes ira, el impulso de gritar, discutir o golpear. Si experimentas ansiedad, puedes sentirte inclinad@ a moverte rápidamente o a buscar algo para comer; y si estás feliz, puedes sentir ganas de compartir con otros y de ser amable y generos@. Algunas veces cedemos consciente o inconscientemente ante estos impulsos, y en otras ocasiones decidimos actuar de una manera diferente. En todo caso, mientras NO nos demos cuenta del impulso que estamos sintiendo, seguramente seremos arrastrados por él.

Recapitulando, según el planteamiento de la doctora Baer, las emociones se componen básicamente de sensaciones corporales, pensamientos e impulsos. Te invito a que seas curios@ y a que en las próximas ocasiones en las que sientas una emoción, identifiques cada uno de estos 3 componentes en ti, y así irás conociendo mejor tus emociones. Finalmente, algunas personas consideran que las emociones son un problema o un estorbo que nos afecta en la vida. ¿Tú qué opinas? En el próximo artículo, abordaremos este tema. ¡No te lo pierdas!

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2. Baer, Ruth (2014). “Mindfulness para la felicidad”. Madrid: Ediciones Urano. IMÁGENES: https://www.searchenginejournal.com/google-emotions-smartphone-camera/318237/ https://www.powerofpositivity.com/where-people-feel-emotions-heatmap/ http://www.copyright.com/blog/deep-thoughts-on-digital-transformation-and-evolution/ https://couplesrelate.com/emotional-reactivity/

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