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  • Gilberto González Arango

MITOS Y REALIDADES DE MINDFULNESS



Estamos en una época marcada por la posverdad. ¿Y qué quiere decir esto? Según el diccionario de Oxford es un fenómeno que se produce cuando "los hechos objetivos tienen menos influencia en definir la opinión pública que los que apelan a la emoción y a las creencias personales". Esto no solo se aplica a los temas de política, sino a casi todas las áreas de la vida, y se amplifica a través del mal uso de las redes sociales y de la influencia de algunos medios de comunicación con intereses particulares. El Mindfulness no ha sido ajeno a ello, sobre todo a medida que gana más resonancia en los países occidentales. En otras palabras, a mayor difusión mayor difamación. En este artículo mencionaré brevemente 7 mitos atribuidos a Mindfulness (Atención o Conciencia Plena), y sus correspondientes realidades. Espero que te ayuden a esclarecer creencias o dudas que puedas tener al respecto. Empecemos por el principio, es decir, por su definición (hay muchas formas de definirlo y acá te presento una de ellas). Mindfulness puede entenderse como el estado que se experimenta cuando llevamos la atención al momento presente con aceptación y amabilidad. Nos permite evitar ser absorbidos y dominados por los pensamientos innecesarios y perjudiciales que cruzan por nuestra mente cada día. Con la práctica de la Atención Plena, también logramos ser más conscientes y regular mejor nuestras emociones, impulsos y reacciones, con lo cual podemos sentir más tranquilidad y actuar más acertadamente, lo cual repercute en nuestro desempeño y en las relaciones humanas. De hecho, son muchos los beneficios que se han encontrado con la práctica frecuente de Mindfulness (En la referencia al final del artículo encuentras esta información en inglés)1. Ahora sí pasemos a los mitos. De cada uno de ellos se podría hacer un artículo completo, pero mi intención es presentar sólo unos elementos centrales: MITO # 1: Mindfulness es una forma de inducir al Budismo



Si relees la definición que te presenté arriba, te darás cuenta de que el Mindfulness tiene un objetivo secular o universal, y no implica que tengas que incorporar nuevas creencias o aceptar dogmas religiosos para practicarlo. Y el método para llegar a ese objetivo es igualmente neutral y accesible para personas de cualquier religión, agnósticas o ateas. La Conciencia Plena se desarrolla mediante prácticas que no requieren que veneres alguna forma de Dios particular, y que puedes adaptar a tu estilo de vida personal. Por otro lado, para quienes siguen una religión, les sirve como complemento en su proceso de desarrollo personal. La confusión surge del hecho de que el Buda fue el primero en enseñar Mindfulness, y muchas otras prácticas y reflexiones adicionales que hacen parte del Budismo y que tienen la finalidad de ayudar al ser humano a superar el sufrimiento. Pero, desde 1979, el doctor en Biología Molecular, Jon Kabat-Zinn, diseñó un programa para la reducción del estrés basado en Mindfulness (y no en otros elementos del Budismo), desligándolo de la religión y tomando sólo sus aspectos universales y seculares. Él impartió inicialmente este programa en el Centro Médico de la Universidad de Massachusetts, y desde entonces éste curso y muchos más similares, se han venido aplicando con éxito en todo el mundo. A la fecha, miles de personas de diferentes religiones, razas, condiciones económicas, ideologías políticas, etc., han estudiado y practican Mindfulness, debido a su carácter laico y a los beneficios que les trae para sus vidas. Adicionalmente, es una práctica que no riñe con los valores humanos que inculcan las principales religiones del mundo. Todo lo contrario, con la Atención Plena se nos facilita practicar los valores humanos, ya que nos ayuda a desarrollar las habilidades de auto-observación y auto-conocimiento que son fundamentales para lograr la auto-transformación. MITO # 2: Es sentarse a meditar



Mindfulness o la habilidad para dirigir la atención a la experiencia del momento presente, que incluye lo que ocurre a nuestro alrededor y/o dentro del cuerpo (pensamientos, emociones, impulsos y sensaciones corporales), con apertura y bondad, se desarrolla a través de dos tipos de prácticas: Formales e Informales. A) Las formales son las que conocemos tradicionalmente como meditaciones, en las cuales dedicas un tiempo exclusivamente para practicar la Conciencia Plena (Ej. Meditación de atención a la respiración, a las sensaciones corporales, a los sonidos, etc.). B) Las prácticas informales consisten en llevar la Atención Plena a las actividades que realizas durante la cotidianidad (Ej. Trabajar, conversar, comer, caminar, respirar, etc.). Como ves, puedes practicar Mindfulness no sólo meditando (lo cual no sobra decir que es muy beneficioso), sino también mientras estás realizando tus acciones diarias. MITO # 3: Es para dejar la mente en blanco



¡Dejar la mente en blanco todo el tiempo es imposible. Siempre aparecerán pensamientos! El punto principal en Mindfulness es mejorar la relación con ellos. Indudablemente, una manera efectiva de hacerlo es aprendiendo a salir de la trampa de la rumiación cognitiva. Ésta consiste en darles vueltas y vueltas inútilmente a los pensamientos sobre ciertos temas, así como una vaca le da muchas vueltas al pasto en su boca. Por ejemplo, cuando te enfrascas en pensamientos repetitivos, perturbadores e ineficaces sobre un problema del trabajo, una discusión que tuviste, una posible dificultad en el futuro, etc. Al rumiar pensamientos, desencadenamos en nosotros muchos sentimientos y actitudes que nos quitan la paz emocional y la claridad mental, y nos desconectan de la realidad del momento presente. Con Mindfulness mejoramos nuestra capacidad para notar cuándo tenemos ese tipo de pensamientos, los vemos por lo que son en realidad (palabras e imágenes en la mente, interpretaciones más no los hechos en sí) y redirigimos la atención al aquí y al ahora. Como ves, no tenemos que reprimir los pensamientos, sino dejar de estar dominados por ellos, especialmente por aquellos que son innecesarios en el momento presente y perjudiciales. MITO # 4. Es para sentir solo emociones y sensaciones agradables



Así como es inevitable que surjan una variedad de pensamientos, también lo es que tengamos una amplia gama de emociones y sentimientos. Con la práctica de Mindfulness no se busca evitar, eliminar, reprimir o negar las emociones, los sentimientos y las sensaciones que no son agradables, sino desarrollar la habilidad para percibirlos sin resistencia ni negatividad, gestionándolos sanamente. Reconocemos que las emociones y las sensaciones nos traen un mensaje y pueden motivarnos a tomar acciones importantes. Precisamente, una de las mayores fuentes de infelicidad proviene de la falta de preparación o de entrenamiento para reconocer y convivir en paz con las emociones y las sensaciones que no son placenteras, como la ira, la tristeza, la ansiedad, los dolores físicos, etc. Por lo general, asumimos una actitud de rechazo o de negación frente a ellas, lo cual aumenta nuestro malestar y nos suele llevar a actuar impulsivamente y a sufrir las consecuencias negativas. En resumen, se trata de darles la bienvenida y gestionar hábilmente todas las emociones y las sensaciones corporales. MITO # 5: Es resignarse y ser pasiv@



¡De ninguna manera! Aquí hay que hacer una aclaración importante: Cuando se habla de la aceptación, no se hace referencia a la resignación o a la inacción. La aceptación se trata básicamente de una actitud interior, que se fundamenta en reconocer la realidad tal como es y en evitar generar o mantener una disposición negativa frente a ella. Si alimentamos internamente las quejas, las críticas y otras actitudes negativas frente a una situación, el resultado será que experimentaremos infelicidad y la propagaremos hacia quienes nos rodean. Sin embargo, podemos evitarlo si reconocemos con aceptación que la realidad es como es en el momento presente (aunque no nos guste), o si esto no nos es posible en un principio, entonces podemos aceptar las emociones que ese evento nos desencadena, sin alimentarlas con pensamientos destructivos. Al hacer este proceso (que puede ser rápido o tomarnos más tiempo), estamos en mejores condiciones para buscar las mejores formas de responder ante la situación y pasar a la acción. Indudablemente no es fácil, pero sí es posible, y con la práctica podemos mejorar nuestra habilidad. MITO # 6: Es vivir el presente sin pensar en las consecuencias



Cuando se habla de “vivir el presente”, algunas personas pueden confundirlo con seguir los impulsos que sentimos en el momento y actuar sin pensar en las consecuencias futuras. ¡No sobra aclarar que con Mindfulness es todo lo contario! Se trata de vivir con consciencia, precisamente para que tomemos decisiones con discernimiento y no de manera reactiva e impulsiva. Con una mayor auto-consciencia podemos elegir mejor las acciones que estén más alineadas con lo que es más importante y valioso para nosotros en la vida (Ej. Salud, relaciones personales, progreso académico y profesional, desarrollo espiritual, etc.). MITO # 7: ¡Es muy difícil y no tengo tiempo!


Este mito se refuerza en nuestra mente con las creencias limitantes de “no soy capaz”, “requiere mucho tiempo practicarlo” y “así como estoy, estoy bien, entonces para qué hacer algo diferente”. Pues bien, los estudios de neuropsicología han revelado que el cerebro continúa cambiando toda la vida, de acuerdo con las experiencias y las actividades que realizamos; por ende, el aprendizaje nunca termina. Esto se conoce como “neuroplasticidad” e implica que todos tenemos la capacidad de seguir desarrollando nuestras habilidades hasta el momento de la muerte. Entonces ¡todos podemos aprender y practicar Mindfulness! Lo importante es la intención y la dedicación para hacerlo. Adicionalmente, recuerda que para practicarlo no tienes que sentarte a meditar durante horas cada día. Una fórmula muy efectiva es: “Pequeñas dosis, varias veces al día”. Consiste en llevar la atención a la experiencia del momento presente, haciendo pequeñas pausas o mientras realizamos nuestras actividades cotidianas. Finalmente, para aquellos que se consideran “un producto terminado”, les comparto una reflexión: Mientras estemos vivos siempre podremos seguir evolucionando y mejorando nuestra capacidad para ser más felices y aportar más a la felicidad de los demás. ¡Tú decides hasta dónde quieres llegar en tu vida! Espero que este artículo te haya dejado más claridades acerca del Mindfulness, y mejor aún, que te anime a experimentarlo por ti mism@, pues… ¡La mejor manera de comprender el Mindfulness es experimentándolo! INVITACIÓN: Sesiones virtuales de Práctica de Mindfulness (gratuitas o con aporte voluntario). Ingresa a: https://www.vidamindfulness.net/ Si deseas que las próximas entradas del blog te empiecen a llegar a tu correo electrónico, inscríbete acá: https://www.vidamindfulness.net/contacto Lee otros artículos del blog en: https://www.vidamindfulness.net/blog ¡Muchas gracias por tu atención y que pases un feliz y consciente día! Gilberto González Arango Psicólogo Universidad Nacional de Colombia Profesor de Mindfulness - Nivel profesional (Certificación Internacional de la IMTA)

* Cibergrafía:

  1. https://greatergood.berkeley.edu/topic/mindfulness/definition#why-practice-mindfulness

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